He aquí que, al hojear el Evangelio, el santo y divino rostro de Nuestro Señor Jesucristo se ha vuelto con cada página más hermoso, más radiante, más cálido, más subyugador, más claro.
Quien conoce a Jesucristo lo sabe todo; el que le ignora, nada sabe.
Señor, Tú eres la puerta; haz que por Ti entre de una vez por todas.
Señor, Tú eres el Buen Pastor; haz que sea una dócil oveja de tu rebaño.
Señor, Tú eres la vid; haz que yo sea un sarmiento vivo que se alimenta de tu savia.
Señor, Tú eres la luz del mundo; haz que tu luz ilumine toda mi vida.
Señor, Tú eres el pan de la vida; aliméntame.
Señor, Tú eres el camino, la verdad y la vida; condúceme por el camino de la verdad a la vida divina.
Tú eres, Señor, la resurrección y la vida; creo que un día resucitaré para vivir contigo en el cielo.
Tomado del Libro de Monseñor Tihamer Toth, Cristo Rey.
Quien conoce a Jesucristo lo sabe todo; el que le ignora, nada sabe.
Señor, Tú eres la puerta; haz que por Ti entre de una vez por todas.
Señor, Tú eres el Buen Pastor; haz que sea una dócil oveja de tu rebaño.
Señor, Tú eres la vid; haz que yo sea un sarmiento vivo que se alimenta de tu savia.
Señor, Tú eres la luz del mundo; haz que tu luz ilumine toda mi vida.
Señor, Tú eres el pan de la vida; aliméntame.
Señor, Tú eres el camino, la verdad y la vida; condúceme por el camino de la verdad a la vida divina.
Tú eres, Señor, la resurrección y la vida; creo que un día resucitaré para vivir contigo en el cielo.
Tomado del Libro de Monseñor Tihamer Toth, Cristo Rey.

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