“¡Queridos hijos! También hoy os invito a que seáis oración. Que la
oración sea para vosotros las alas para el encuentro con Dios. El mundo
se encuentra en un momento de prueba porque ha olvidado y ha abandonado a
Dios. Por eso, hijitos, sed aquellos que buscan y aman a Dios sobre
todas las cosas. Yo estoy con vosotros y os guío hacia mi Hijo, pero
vosotros tenéis que dar vuestro “SÍ” en la libertad de los hijos de
Dios. Intercedo por vosotros, hijitos, y os amo con un amor infinito.
¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”.¡Queridos hijos! La madre como siempre se toma en serio su papel asignado por Jesùs en la Cruz, Madre, he ahì a yu hijo. san Juan 19,25-27